1. Los sistemas de IA pueden acceder realmente a tu web?
Muchas webs siguen bloqueando rastreadores como GPTBot o ClaudeBot en robots.txt. Si el acceso está bloqueado, el sistema no puede aprender nada sobre tu empresa aunque el contenido sea bueno.
Chequeo rápido: Pide a tu equipo técnico revisar robots.txt frente a los principales bots de IA.
2. Tus datos clave son legibles para máquinas o solo para personas?
Servicios, ubicación, horarios, contactos y precios son evidentes para un humano. Para la IA suelen necesitar datos estructurados como Schema.org o JSON-LD.
Chequeo rápido: Comprueba si tus páginas clave publican datos estructurados de empresa, servicios y negocio local.
3. Tu web dice lo mismo que tus otros perfiles públicos?
Los sistemas comparan la web con la ficha de Google, LinkedIn y directorios. Inconsistencias en nombre, dirección o servicios debilitan la confianza general.
Chequeo rápido: Revisa nombre de empresa, dirección y descripción de servicios entre web, ficha de Google y LinkedIn.
4. La confianza queda visible para quien no te conoce?
No basta con afirmar que eres experto. Los sistemas buscan responsables claros, casos, datos de contacto, páginas legales y pruebas verificables.
Chequeo rápido: Mira si una persona nueva encuentra responsables, pruebas, contacto y aviso legal sin esfuerzo.
5. Tus páginas importantes parecen actuales?
Tarifas desactualizadas, contenidos sin fecha o mensajes antiguos son señales de incertidumbre. La actualidad visible mejora la fiabilidad percibida.
Chequeo rápido: Revisa servicios, precios y equipo para ver si muestran fecha o señales de actualización reciente.
6. Tu lenguaje es concreto o demasiado genérico?
Las frases vagas de marketing se citan peor. Las afirmaciones claras sobre qué haces, para quién y en qué zona son más fáciles de extraer y repetir.
Chequeo rápido: Lee en voz alta tu propuesta de valor. Suena específica o parece folleto?
7. Sabes cómo ve hoy la IA a tu empresa?
Los seis puntos anteriores se pueden intuir. Su impacto real solo se ve con una medición de partida y un recheck posterior.
Chequeo rápido: Antes de ampliar el proyecto, haz una evaluación inicial estructurada.